Recomendaciones de S21sec en ciberseguridad familiar para menores

Usa el control parental

Crear claves de acceso para contenidos específicos desde celulares, tablets, computadoras, consolas de videojuegos y servicios de streaming definitivamente es una buena opción, siempre y cuando no compartas los passwords con tus hijos en un momento de distracción o por la comodidad de mantenerlos entretenidos.

Mantén el control también en persona

Nunca permitas que tus hijos se encierren en una habitación a solas para acceder a Internet. Como padre, debes mantener un control total del contenido digital que consumen y las descargas que hacen. Hazles saber que no desconfías de ellos, sino de las malas personas que pueden estar al acecho al otro lado de la red.

Supervisa su interacción digital

En el caso de los más pequeños, mantenerte a su lado cuando accedan a Internet y compartir con ellos la experiencia puede ser un buen momento para convivir. Establece actividades que refuercen su seguridad: jueguen a ser los superhéroes de Internet con la misión de denunciar a las personas que difunden contenidos “malvados” y poco adecuados para su edad.

Desconfía de los juegos sospechosos

Algunas aplicaciones supuestamente infantiles pueden solicitar acciones que no corresponden con su uso, como juegos sencillos que piden acceso a la cámara y micrófono del dispositivo en el que se descargan. Si crees que no son necesarios para la interacción del usuario, mejor busca otras opciones.

¡Cuidado con tu cartera!

En el caso de aplicaciones o plataformas que requieren un pago, asegúrate de que los datos bancarios no se encuentren al alcance de tus hijos: te pueden llegar sorpresas exorbitantes en tu próximo estado de cuenta.

Hazte responsable de sus datos personales

Aunque parezca inocente, crearles a tus hijos cuentas en las redes sociales cuando aún son muy pequeños puede dejarlos expuestos a muchos riesgos. Como padre, tú eres el responsable de proteger su privacidad hasta que ellos puedan formarse un juicio crítico de los riesgos cibernéticos que hay en la red. Trabaja en su educación para que puedan abrir sus propias cuentas a una edad razonable, a partir de los 14 o 15 años.

Sé precavido con lo que difundes

Evita por todos los medios postear fotografías en las que tus hijos aparecen con el uniforme escolar o en actividades académicas, ya que con ello transmites información específica a los criminales: desde el nombre de la escuela a la que acuden hasta el nivel socioeconómico al que ustedes pertenecen. No olvides que México es un terreno fértil para el secuestro, y que vale más tu tranquilidad que un montón de likes.

Nada de fotografías con poca ropa

Una imagen de tus hijos en pañales o en traje de baño durante las vacaciones parece inofensiva, pero realmente no sabemos quién puede verla en línea. ¿Un pedófilo? ¿Un tratante de blancas? ¿Alguien que ofrece turismo sexual? Sin ir más lejos, ¿estamos seguros de que nuestros hijos se sentirán orgullosos de que esas fotos se hayan compartido cuando ellos no podían decidirlo? No tomes estas cosas tan a la ligera.

Enséñalos a interactuar

Prohíbeles el uso de dispositivos móviles cuando convivan con otros niños: con ello fomentarás su capacidad de relacionarse para que pierdan el miedo al contexto social y puedan enfrentarse a ambientes reales en el futuro, como el trabajo. Tal vez muchos te tachen de exagerado, pero tus hijos te lo agradecerán más adelante.

Predica con el ejemplo

Reduce el tiempo que pasas conectado a la red y convive más con ellos, esto les enseñará el valor de equilibrar el tiempo en línea con otras actividades. Sí: educar es laborioso, y debes ser consciente de que tienes un trabajo arduo por delante.

Limita el uso de dispositivos

En el caso de los preadolescentes, acostúmbralos a que accedan a sus cuentas de redes sociales solo en casa. Para los más pequeños, evita dejar a su alcance un dispositivo conectado a la red sin supervisión. Limita y restringe el acceso de acuerdo con la edad. Si deseas que tus hijos menores tengan un teléfono celular por cuestiones de seguridad y ubicación, restringe las aplicaciones a las que tienen acceso y enséñales cómo manejar la información que utilizan.