¿Ensamblar una PC para gaming? Desafíos y beneficios

Cuando se trata de lograr el mejor desempeño y rendimiento en gaming, la mayoría de los jugadores recomiendan que ensambles tu propia PC. Es por eso que los expertos de Kingston decidieron mostrarte los beneficios de la personalización, el costo que esto conlleva, junto con el tiempo y el esfuerzo que se requiere.

Con el objetivo de ofrecer al usuario productos que cubran los más exigentes requerimientos para el mejor funcionamiento de los equipos, la compañía invierte recursos para asegurar y garantizar la calidad y compatibilidad de todos sus componentes. Para que tu decisión sea un poco más fácil, aquí enumeramos algunas de las consideraciones para tener en cuenta al momento de ensamblar tu próxima PC.

Ensamblando una PC para gaming

Para lograr ensamblar tu PC, si no tienes experiencia con componentes de hardware, lo primero que necesitas es tener suficiente tiempo libre para poder dedicarte a investigar y buscar los componentes específicos, que te permitan tener toda la información correcta. También necesitarás al menos unas horas para ensamblar la PC y otro tanto más, por si se presentan otros problemas imprevisibles. Sin embargo, actualmente es mucho más fácil de lo que solía ser, ya que hoy en día puedes encontrar muchos artículos útiles e información en línea para guiarte a través del proceso. ¡Ensamblar tu propio equipo tiene grandes ventajas!

Personalización

Con una PC preensamblada, estás limitado a los diseños y piezas que están disponibles en ese momento o a lo que te ofrece la empresa. Si ensamblas tu propio equipo, lo puedes hacer de forma personalizada, eligiendo exactamente qué partes quieres en tu sistema y diseñar así la PC para tus necesidades específicas. El ensamblaje te brinda mucha más libertad para ajustar realmente tu construcción y personalizarla según tus preferencias y gustos específicas.

Por ejemplo, la cantidad exacta de memoria que necesitarás para jugar estará determinada por el tipo de juegos que deseas jugar y si necesitas usar otras aplicaciones al mismo tiempo. Es importante tener en cuenta que hay distintos factores a considerar al momento de personalizar, para mejorar la experiencia de juego en general: sistema operativo, SSD, CPU, tarjeta gráfica, etc., ya que también tendrán un impacto en el juego.

Kingston te ofrece una variedad de productos que se adecuan a tus necesidades para hacer y obtener de esta experiencia el mejor provecho. Kingston FURY tiene los productos adecuados para configurar el almacenamiento y la memoria de tu equipo.

La línea DRAM de Kingston FURY te proporciona lo mejor de ambos mundos: rendimiento extremo y tranquilidad máxima, ya que está probada al 100% en fábrica a altas velocidades y respaldada por una garantía de por vida y más de 30 años de experiencia. Kingston FURY Renegade, Kingston FURY Beast y Kingston FURY Impact ofrecen diferentes velocidades con los módulos DDR3, DDR4 y DDR5. Cuanto mayor sea la velocidad, mejor será el rendimiento y mayor será el precio. Un punto importante para tener en cuenta es que DDR3, DDR4 y DDR5 tienen diferentes conexiones, números de pines y claves, por lo que debes asegurarte de que la RAM que deseas comprar sea compatible con tu motherboard.

Para una PC gamer de gama alta, la cantidad óptima de RAM recomendada es de 16GB. Si deseas ejecutar muchos programas en segundo plano, es posible que desees aumentar este número a 32 o incluso a 64GB.

Si quieres actualizar tu PC con almacenamiento de alto rendimiento, para llevar al más alto nivel tu configuración y experiencia de juego, la familia Kingston FURY también incluye el SSD Kingston FURY Renegade, la unidad PCIe 4.0 NVMe M.2 de próxima generación. Con capacidades de hasta 4TB para almacenar una extensa biblioteca de juegos y medios favoritos y aún tener espacio para los últimos títulos, Kingston FURY Renegade ofrece un rendimiento de vanguardia en altas capacidades utilizando el último controlador Gen 4×4 y 3D TLC NAND y un avanzado disipador de calor de aluminio de grafeno de bajo perfil para mantener la unidad fresca durante el uso intensivo.