En la lucha contra el lavado de dinero, la tecnología se posiciona como una herramienta fundamental

La lucha contra los crímenes financieros en América Latina sigue dentro de un panorama desafiante. En Centroamérica y el Caribe, el foco rojo está principalmente en el lavado de dinero, esto de acuerdo con el reporte Crímenes financieros en América Latina y el Caribe” de la Global Financial Integrity (GFI). Ante ello, la tecnología se posiciona como un elemento impredecible para ayudar a instituciones bancarias y financieras a estar un paso adelante de los criminales. 

El blanqueo de capital impacta de lleno en la economía y desestabiliza a los mercados. En países como Costa Rica, la GFI estima que este problema asciende entre 865 y más de 2,000 millones de dólares lavados al año. Por otro lado, en República Dominicana informó que se blanquean hasta más de 3,000 millones de dólares anualmente. 

Los esfuerzos para frenar la malversación de activos lleva a gobiernos a establecer continuos cambios logísticos y legislativos. Y debido a que los bancos y organizaciones financieras son intermediarios que mueven incontables sumas de dinero, estas organizaciones tienen varios retos para garantizar la mitigación de actividad delictiva.

Durante la plática “Tecnología para prevención de lavado de dinero” de Fiserv, marca de tecnología financiera y procesamiento de pagos, se abordaron algunas de las ventajas operativas y funcionales que ofrecen las soluciones más avanzadas de prevención de lavado de dinero.

“Bancos e instituciones financieras apuestan a la innovación tecnológica de sus productos y servicios para ser más competitivos. No obstante, cuando se trata de crímenes financieros, el propósito crucial es modernizarse para cooperar en el rastreo de redes criminales”, comentó René Salazar, Director de Soluciones Bancarias para Latinoamérica de Fiserv. 

Salazar agregó que las herramientas bancarias de prevención de lavado de dinero más complejas destacan por su capacidad operativa para descubrir patrones de comportamiento inusual. Esto gracias al análisis de información en tiempo real de todos los usuarios que combina el monitoreo de las transacciones y la revisión de listas negras de clientes no deseados a nivel internacional. 

Es así que estas herramientas procesan automáticamente los datos, movimientos bancarios y actividades sospechosas, lo que genera métricas de evaluaciones de riesgo en cuestión de segundos. De esa forma se evitan daños por delitos financieros al desplegar el grado más elevado de precisión y eficacia operativa.

Como beneficios, las entidades bancarias y financieras obtienen informes que ayudan a las autoridades correspondientes, generación de tableros con información de riesgos y bloqueo instantáneo de cuentas que se consideren irregulares. Todo lo anterior con base en lo que puede hacer AML Risk Manager de Fiserv, uno de los sistemas más importantes a nivel global en la prevención y detección del lavado de dinero.

Por último, en el Índice ALA de Basilea 2021, una de las investigaciones más importantes que mide el riesgo de lavado de activos a nivel mundial, aparecen algunos países de Centroamérica y el Caribe entre los más susceptibles a este crimen. Costa Rica y República Dominicana ocupan las posiciones 74 y 75 respectivamente, calificando en riesgo moderado.

En la experiencia de Salazar, la tecnología es una inversión que contribuye al esfuerzo de los bancos para mitigar el riesgo del lavado de dinero y crímenes financieros.