El sueño de Amarilo: un robot para cada trabajador

La relación entre Amarilo y los robots comenzó hace un par de meses. El primer acercamiento fue en el área de conciliación, donde la cantidad de trabajo superó a los colaboradores, impidiendo que pudiesen realizar labores de mayor producción por estar encargados de la integración de información entre dos plataformas computacionales.  

Eran cuatro trabajadores dedicados a revisar, corregir, reingresar y comparar manualmente todos los datos de compras, contratos, actas, recepciones, almacén, inventario y facturación para que estuvieran unificados en ambos softwares. En la realización de este proceso, este grupo de cuatro encargados tardaba 3 días a la semana en jornadas que iban de las 7.30 de la mañana a las 10.00 de la noche.  

Analizando este problema, Amarilo decidió automatizar la tarea a través de la incorporación de la tecnología RPA de la chilena Rocketbot y de su partner en Colombia 2NV. El resultado de esto fue la disminución de tiempo invertido, dejando a cargo solo a una persona que tiene la responsabilidad de verificar el buen funcionamiento de la herramienta, labor que le toma 2 horas cada tres días.  

“La experiencia ha sido muy buena, hay estabilidad en la herramienta y hemos reducido el tiempo considerablemente. Además, hemos podido ir mejorando el robot añadiendo nueva información e identificando ajustes para darle solución”, señaló Sonia Alvarado, Directora de Costos y Procesos de Amarilo.  

Este caso de éxito inspiró a la constructora a ir un poco más allá y expandir la tecnología de los robots a otras áreas de la compañía. Para hacer un desembarco paulatino al mundo de la automatización, la compañía puso en marcha, junto a Rocketbot y 2NV, un proyecto de aprendizaje RPA con el que esperan que 15 trabajadores creen, por sí mismos, el robot que más necesitan para liberarse de tareas repetitivas y destinar más tiempo a eficientar su jornada laboral.  

“La idea es que los trabajadores seleccionados puedan identificar dentro de sus tareas, aquellas que podrían ser ejecutadas por un asistente y con esta información, fabriquen su propio robot. Adicionalmente, les entregaremos- a través de la asesoría de 2NV Rocketbot– el conocimiento necesario para que puedan ir perfeccionándolo y corrigiendo los posibles errores que cometan al principio”, señaló Gustavo Brieva, CIO de Amarilo. 

La primera etapa de este proyecto culmina en octubre, mes en que estos primeros 15 colaboradores ya podrían contar con su asistente virtual. Tras el término de esta fase, la compañía seguirá capacitando a sus colaboradores para que la tecnología se vuelva un aliado que los ayude a liberar tiempo para enfocarse en actividades de índole estratégica.